El sueño del bebé: informe de especialista

Los trastornos del sueño en el niño pequeño, por la doctora Lyliane Nemet-Pier, psicóloga clínica

¿En qué casos se puede hablar de trastornos del sueño en un niño pequeño?

«Podemos hablar de trastornos del sueño alrededor de los seis meses de edad, si el problema se repite todos los días y todas las noches, y especialmente cuando se vuelve insoportable para los padres. De hecho, el trastorno del sueño tiene relación con la tolerancia de los padres, ya que no representa un problema real para el bebé.

Antes de los seis meses, solo se puede hablar de trastornos del sueño cuando el bebé no duerme, cuando solo duerme quince minutos seguidos, o si no logra concatenar algunos ciclos de sueño».

 

¿Qué trastornos del sueño de origen psicológico se pueden presentar en el niño y cuáles son sus causas?

«Los trastornos más frecuentes son las dificultades para dormirse y los despertares múltiples, luego de los cuales el niño no puede volver a dormirse solo. A veces, resulta difícil identificar las causas, ya que cada caso es especial.

Esto puede deberse a un problema de educación (niños sin límites durante el día que de pronto son obligados a irse a dormir, niños acostumbrados a dormirse en brazos, arrullados, con chupón o biberón); a un problema de comportamiento de los padres que temen que el bebé muera y acuden ante el menor grito (problemas durante el embarazo, separación traumática, sentimiento de culpa, depresión), o a cambios psicológicos en el entorno (problemas de pareja, pérdida de trabajo, fallecimientos en la familia, mudanzas y cambios en el modo de cuidado de los niños, etc.). O bien, puede deberse a una falta de afecto del niño que no ve lo suficiente a sus padres durante el día como para pasar una noche tranquila o, si los problemas aparecen en el período edípico, a los celos del niño, que no soporta que sus padres estén juntos cuando él se va a la cama.

Los terrores nocturnos son mucho menos frecuentes. Pueden tener un origen psicológico y ocurrir en niños más bien introvertidos, con dificultades para expresar sus sentimientos durante el día y, en especial, en estados tales como la agresividad o los celos, por ejemplo con respecto a un hermanito que acaba de nacer. 

No hay que confundirlos con las pesadillas, que son un fenómeno normal que acentúa el desarrollo psicológico del niño y las dificultades que enfrenta. En los casos de terrores nocturnos, es inútil despertar al niño [...] o consolarlo, ya que duerme profundamente y no puede escuchar las palabras de consuelo, al contrario de lo que sucede en el caso de las pesadillas, donde se debe consolarlo. Si los terrores o las pesadillas son demasiado frecuentes, es necesario consultar a un psicólogo».

 

¿Cómo solucionar estos problemas de sueño?

«En primer lugar, debes enseñarle a tu bebé a quedarse solo o a jugar solo en determinados momentos del día. Al adquirir la capacidad de quedarse solo algunos minutos, y luego ir aumentando este tiempo durante el día, el niño podrá quedarse solo en su cama sin sentir ninguna aprensión. Es necesario también que procure diferentes medios (pulgar, objeto favorito, una posición diferente) para calmarse y dormirse sin ayuda de sus padres. De esta forma, cuando se despierte por la noche, podrá volverse a dormir sin tu ayuda. En caso de que ocurran eventos importantes en el entorno cercano, se recomienda que los padres hablen con su hijo para que no se sienta responsable del malestar entre ellos. Si los problemas de sueño se prolongan, no dudes en consultar a un psicólogo especializado».

 

Para obtener más información:

"Moi, la nuit, je fais jamais dodo" (Yo, por la noche, nunca duermo), de Lyliane Nemet-Pier. Ediciones Fleurus, 2000.

 

Trayectoria de la autora

Lyliane Nemet-Pier es psicóloga clínica y psicoanalista. Ejerce en un consultorio privado y en consultorios externos de pediatría general del hospital Robert-Debré en París.

 

 

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