El sueño del bebé: informe de especialista

Las características del sueño de los bebés

Al igual que en el caso de los adultos, el sueño de los bebés se divide en ciclos sucesivos, compuestos a su vez por diferentes fases:
 

  • El sueño lento: es un sueño reparador que permite que el cerebro y el cuerpo descansen. El cuerpo y los ojos no se mueven, y los ritmos cardíaco y respiratorio son regulares.
  • El sueño de movimientos oculares rápidos (REM): tu bebé sueña y sus ojos se mueven rápidamente. Puede moverse, respirar irregularmente y a veces esbozar pequeñas sonrisas.
     

Sin embargo, aunque el sueño de los bebés está compuesto por ciclos que se pueden comparar con los del sueño de los adultos, también se diferencian en numerosos puntos:
 

  • El sueño de movimientos oculares rápidos es proporcionalmente más importante y los ciclos de sueño son más cortos en el bebé que en el adulto: los ciclos duran 50 minutos al nacer y 70 minutos entre los dos meses y los tres años. A partir de los diez años y hasta la edad adulta, su duración es de 90 a 120 minutos.
     
  • Los bebés duermen más que los adultos. En promedio, un bebé duerme 18 horas por día a la semana de vida; 15 horas y media por día cuando cumplió el mes de vida, y entre 14 y 15 horas por día al año de vida. Sin embargo, estos períodos de sueño pueden variar considerablemente de un niño a otro.
     
  • El tiempo de sueño se distribuye entre la noche y 2 o 3 siestas durante los primeros meses o incluso más en las primeras semanas. Luego del primer año, los niños sólo duermen una siesta después del almuerzo.
     
  • Al nacer, los bebés no distinguen entre el día y la noche: les lleva muchas semanas, e incluso muchos meses, adquirir el ritmo circadiano (ritmo biológico que dura aproximadamente 24 horas, que se divide entre la vigilia y el sueño).
     
  • Aunque algunos bebés duerman toda la noche desde muy pequeños, es completamente normal que se despierten desde el nacimiento hasta los 3 meses. Asimismo, es necesario tener en cuenta que la necesidad de alimento de los bebés es real: no debes dejar que tu bebé llore, aliméntalo de noche en la medida que sea necesario, especialmente si estás amamantando. Esto no retrasará la llegada de largas noches de sueño ininterrumpido.
     
  • También es frecuente que los bebés que dormían bien por la noche comiencen a despertarse más seguido entre los 9 y los 12 meses, a causa de la aparición de la angustia de separación. Nuevamente, es preferible que no dejes que el bebé llore solo, sino que lo mimes y calmes sus temores.

 

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