El sueño del bebé: informe de especialista

Cómo favorecer el sueño del bebé, por Sophie Transler, puericultora

¿Qué consejos sobre maternidad le daría a una joven mamá para favorecer su sueño y el de su bebé?

«En primer lugar, le recomendaría que no despierte jamás a su hijo bajo ningún pretexto y que respete su ritmo. Progresivamente, la mamá hará coincidir su ritmo con el de su hijo sin pretender imponerle sus propios horarios. Por ejemplo, podrá descansar al mismo tiempo que él. Esto le permitirá encontrarse con su hijo. Además, debe permitir que el niño encuentre una posición favorable para dormirse, ya que tenderá a reproducir las sensaciones que tenía en el vientre de su madre».

 

La actitud de los padres ¿influye en el sueño del bebé?

«Sí, los padres deben respetar el sueño de su hijo. Especialmente, no deben precipitarse cuando llora un poco, ya que puede estar atravesando una fase de sueños. Si a los pocos minutos se calma, significa que estaba soñando y es importante dejar que se calme solo. Si siente una verdadera necesidad, seguirá llorando y los padres entenderán que los está llamando.

Si lo cargan o lo buscan innecesariamente, corren el riesgo de romper su ritmo y de crear una necesidad. Tampoco resulta útil hacer completo silencio cuando el bebé duerme. Por el contrario, el bebé se puede calmar al escuchar las voces de sus padres en la habitación contigua. Pero tampoco hay que hacer más ruido que el que podía escuchar el bebé cuando estaba en el vientre materno».

 

La mamá ¿debe alimentar al niño cada vez que llora? ¿Llega un momento en que deba dejar de alimentarlo por la noche?

«Debe alimentarlo los primeros días, en especial cuando la madre está amamantando, ya que las cantidades de leche siguen siendo escasas y la leche se digiere fácilmente. Por lo tanto, es normal que el bebé tenga hambre de 1 hora y media a 2 horas luego del amamantamiento.

Sin embargo, a partir de la semana de vida, hay que tener en cuenta otras causas de su llanto antes de amamantarlo o de darle el biberón sistemáticamente: su pañal puede estar sucio, puede hacer mucho calor, puede tener cólicos o tal vez sólo necesita que lo mimen. 

A la noche, hasta alrededor de los tres meses, es normal que se despierte porque siente hambre. Si sigue llorando por la noche luego de los seis meses, esto puede deberse a que no come lo suficiente durante el día».

 

El amamantamiento a pedido del bebé ¿puede ser causa de trastornos de sueño?

«No, porque el niño sabe exactamente cuando y cómo tiene hambre. El problema es saber realmente por qué llora. La mamá debe lograr reconocer los llantos de su niño y descartar todas las causas posibles antes de llegar a la conclusión de que el bebé tiene hambre. En especial, cuando el niño sufre de cólicos o de reflujo, porque el amamantamiento lo calmará durante un tiempo, pero el malestar no tardará en regresar. No es necesario planificar estrictamente las comidas, pero se debe encontrar un equilibrio: sí al amamantamiento a pedido del bebé, no a la lactancia sistemática cada vez que el bebé llora».

 

Recorrido

Sophie Transler obtuvo su diploma de enfermera en 2001. Se formó como puericultora en la Escuela de Puericultura de París y trabaja en el servicio de hematología-oncología del hospital de niños Armand-Trousseau de París.

 

 

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